Bocanada
Posted by Miguel P. Soler on December 30th, 2006 filed in ArtificialiaY sí. Me hice una escapada.
Ahora me encuentro en Villa Gesell, un tanto atenazado por la culpa (que sólo es mía, mi querida Paula), en parte por no haberme corrido ayer durante la tormenta hasta este mismo cyber, a fin de escribir un apresurado post de un viernes marítimo. Pero es así, cada vez que uno puede se larga a meterse en el mar, aunque sobre el horizonte se recorte una tormenta eléctrica de volumétrica densidad, prometiendo un concierto de rayos y centellas, y la banderita roja flamee como un incendio, flapeando de alarmas y bañeros ausentes. Igualmente, si seguía esperando que Pampita viniera a rescatarme, bronceada babiscuit watch, iba a terminar entre las algas y con un post menos este año (¿habría alguno en el futuro, tal vez un post de berberechos escondiéndose en la arena?)
Hay varias cosas que agradecer este año. Por supuesto, habrá otras que repudiar, y siempre hablando desde la dimensión particular de cada cual, porque: ¿cómo hacer un balance universal, un ajustado cálculo contable de bienes y males, para un saldo favorable? Es inevitable que cada vez que nos acercamos a estas fechas, deseemos hacer un balance para sonreir un poco más o un poco menos a nuestro vecino. Pero sin hacer tantas especulaciones, creo más en el impulso que en el balance. Es decir, que así como tomamos aire con toda la capacidad hectolítrica de nuestros pulmones para cruzar a nado el mar en trescientos años, lo mismo trataré de hacer cuando mi copa tintinee contra la de mis afectos, para hacer todo lo que me proponga ese último minuto de aire viejo.
Luego de la tormenta de ayer, hoy el cielo se recorta azul y brillante, y yo aquí esperando darme energía y augurarles energía para todos. Porque después de todo sabemos sin necesidad de tandas publicitarias de empresas de servicios públicos, sin reconvenciones ni admoniciones, la energía es un bien escaso (mi querido Piro) y hay que tomarlo como una bocanada de aire salvadora, y darle a nuestra brazada por sobre los cangrejales, por entre las pirañas y tiburones.
A mis compañeros de Kaputt (mi querida Dani, mi querido Jorge), a sus fieles y ocacionales lectores, a mis afectos y aquellos amigos que conforman este mundo blog eslabón a eslabón como una joya brillante en el cielo sin diamantes, les deseo una gran y energética bocanada de aire. Aunque la banderita flamee en rojo haremos nuestras mejores brazadas a través del 2007, y en trescientos años si es posible.
Gaudeamus.
December 30th, 2006 at 9:45 pm
Miguel querido, que ojalá nos veamos pronto, y lo mismo para el resto, porque este es un mensaje para los kaputt, que aunque les pese a ellos son también Omar, Daniel, Baker, Freidemberg, Xenia, y todos los que han querido participar y engrosar nuestro blogroll, porque ha valido la pena, y eso es algo que no puede decirse siempre.