El culto del OVNI ofrece un programa sistemático para evitar la realidad de la amenaza nuclear. El hombre medieval suponía que en ocasiones aparecían objetos extraños en el cielo —la Anglo-Saxon Chronicle está colmada de ellos—, pero sólo después de Hiroshima algunos concluyeron que eran el fruto de una tecnología inconcebible que o nos destruiría o nos redimiría —el hombre medieval sabía que sería redimido por una fuerza extraterrestre, no necesitaba de un plato volador que hiciera la tarea. No obstante, cierto agnosticismo no viene mal. Sólo porque un montón de excéntricos afirman haber visto, e incluso visitado, un plato, no significa que tal vajilla celestial no exista.

 

2 Responses to La vajilla celestial

  1. acteon says:

    Guillermo, te estás transformando en el Monterroso de los Post.
    En cualquier momento, me escribís una línea con un dinosaurio despertando en la era de los bits. =º

  2. Genovese says:

    Lo mismo dice el ET con el que, de vez en cuando, nos tomamos unos drinks en la terraza. Ahora viene poco por Banfield, le da catarro la contaminación ambiental.

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