Azúcar
Posted by Guillermo Piro on May 31st, 2005 filed in NaturaliaDebo confesar que me vuelven loco las cajitas de fósforos. No las que se compran en los kioscos, sino las que se regalan en los hoteles, en los bares y en los restaurantes. Tengo una caja llena, dentro de un armario, y cada tanto las saco y las observo. Es el único modo conocido de contrarestar la work memory y recrear, con la mayor cantidad de detalles posible, cómo llegaron a mis manos, dónde, en qué circunstancias.
De chico coleccioné muchas cosas: desde autitos Matchbox a estampillas, desde figuritas —pero eso entra en otro terreno más banal y transparente: ¿quién no coleccionó figuritas?— a jaboncitos —pero juro que abandoné. Y naturalmente cajitas de fósforos, las llamadas “carterita”, que inexplicablemente no sobrevivieron al auge repentino de los Fragata. Los carterita son mejor. Tal vez por influencia chandleriana, es decir, por ese aura trascendente que tiene la caja de fósforos encontrada en el bolsillo del muerto, donde casi siempre aparece escrita en lápiz una pista clave, el número de la dársena donde atracará el buque —pero eso ocurre en El halcón maltés, de Dasiell Hammett.
Ahora pienso que nada que supere las dimensiones de una caja de fósforos vale la pena ser coleccionado. Conocí todo tipo de coleccionista obsesivo y monotemático, pero hasta ahora nunca había oído hablar de coleccionistas de sobrecitos de azúcar. En eBay hay un apartado especial dedicado exclusivamente a los sobrecitos de azúcar. No creo que se trate de una actividad muy amarga.
May 31st, 2005 at 9:46 pm
Lo que yo más extraño son los terrones de azúcar.
¿Cúando desaparecieron?
Un día no existían más.
May 31st, 2005 at 11:28 pm
en una época me dediqué, efectivamente, a juntar sobrecitos de azúcar. pero eran unos en especial de una marca de café que llevaban impresos unos aforismos tan absurdos como éste: “la vida es un block cuadriculado, hay que ser una golondrina para…” no me acuerdo qué más. constituían mi cuota diario y gratuita de humor.
May 31st, 2005 at 11:50 pm
Xenia, en el super los venden, lo que ocurre es que pasan desapercibidos en una caja grande marca Hileret. Todo el mundo piensa que es edulcorante y en realidad son terrones.
June 6th, 2005 at 5:51 pm
Atesoro (no colecciono porque no sumo ejemplares) unos sobrecitos de azúcar con fotografías de celebridades: M. Monroe, S. Freud, E. Presley. ¡Hasta el Che Guevara tiene su sobrecito! Alguna vez, ante la falta de azúcar en su forma clásica, algún sobre debió ser sacrificado…