Intercambio

Posted by Paula Pampín on January 27th, 2007 filed in Artificialia

Cuando le preguntó qué tenía para darle, él no tardó en responder. Una mención en su biografía, dijo. Ella se quedó pensativa y él enseguida aclaró que no se trataba de cualquier biografía sino de la suya. Y que además no estaba hablando de algunas líneas esparcidas por allí sino de un capítulo entero. Las líneas del rostro de ella dibujaban una expresión desconcertante. Pero él insistió tratando de explicar el valor de su oferta. No la escribiría cualquiera. Y enseguida expuso una lista de diez nombres entre los cuales estaría seguramente su biógrafo. Argumentó que esos nombres sí que eran nombres y enseguida agregó que podría sumar fácilmente otros diez de la misma talla. Ella pensó si podría optar por alguno de ellos. Después de todo, si bien era la biografía de él, también escribirían sobre ella. Pero sólo lo pensó, no se animó a preguntarlo. Temió que fuese tomado como un abuso. Pero claro, todo cuesta en esta vida, así que rápidamente él pidió algo a cambio. Su ternura, le dijo. Si bien ella se sentía con cantidad suficiente como para derrocharla, no le pareció que el intercambio fuera justo. Sus ojos escrutaron rápidamente el ambiente buscando qué podía entregarle, hasta que dio con algo que le pareció adecuado. Dos figuritas coleccionables, dijo. Ahora fue la cara de él la que pareció desencajarse, pero recomponiéndose rápidamente le dijo que sólo aceptaría si en lugar de dos eran diez. No, dijo ella, demasiado. Cinco de las difíciles, replicó él rápidamente. Viendo que quedaban pocas posibilidades de negociación, sus rostros aflojaron la tensión que hasta ese momento contenían y estrecharon sus manos. Pero ella se estremeció al comprender que tendría que esperar la muerte de él para poder disfrutar su parte.

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