Figuritas
Posted by Paula Pampín on June 25th, 2005 filed in Artificialia-¿Te gusta, mamá?
-¿Qué es?
-Un álbum de figuritas de perritos.
-Me encanta. Pero, ¿otro más para la colección, hija? ¿Me vas a seguir haciendo comprar figuritas?
-Quedate tranquila, éste no es mío solamente.
-¿Ah, no? ¿Y de quién es?
-Es, además de mío, de Luz, María, Solange, Nicolás y Cristian sin hache.
-¿Y por qué se les ocurrió juntar un álbum a todos juntos si cada cual ya tiene el suyo?
-Porque sí, mamá. Porque somos amigos y queríamos tener uno todos juntos. Cuando alguno tenga una figurita nueva, la pega. Hoy me lo traje yo a casa. Mañana se lo lleva Luz, pasado María y así. Un día cada uno.
-Buena idea, hija, me gusta.
Esta conversación, casera e íntima, que acabo de transcribir tuvo lugar hace apenas dos días a la llegada de mi hija de la escuela. Es absolutamente literal, al menos tan literal como mi memoria me permite reproducirla. En un primer instante no le di demasiada relevancia. Pero un poco después me pareció que estos chicos habían tenido no sólo una buena idea sino una gran idea. Que dentro de un mundo absolutamente individualista hayan generado una idea colectiva me parece fantástico. Específicamente el hecho que puedan asociarse me parece fantástico. La idea de sumar siempre es buena. Que en un mundo donde se los impulsa hacia la competitividad –a ver quien llena su álbum primero- hayan elegido compartir no es poca cosa.
Y esta conversación madre/hija me dio la respuesta que venía buscando esta misma semana cuando la colectividad en los blogs fue cuestionada. Y no es que el cuestionamiento me preocupara pero me llevó a interrogarme. ¿Por qué un blog colectivo? Porque sí. Porque teníamos ganas de hacer algo juntos. Porque muchas veces los “porque sí” tienen mucho más peso que una larga lista de razones y causales. Porque no importa que cada cual tenga su propio blog. Porque el álbum de figuritas de cada uno es el álbum de figuritas de cada uno. Y porque el álbum que llenamos todos juntos es el álbum que llenamos todos juntos. No compiten ni se superponen. Son álbumes distintos, nada más que eso. Y hoy me tocó a mí llevarme a casa el que compartimos.
En varios correos internos durante la semana me sorprendí usando varias veces la frase responsabilidad colectiva. Que no hacía tal cosa y que sí hacía tal otra porque esto me generaba una responsabilidad colectiva. Y si no fuera por esa misma responsabilidad, no estaría ahora sentada frente al monitor intentando una reflexión. Estamos de acuerdo que es sólo una pequeña reflexión, un mero acercamiento rápido e instantáneo. Pero si esa responsabilidad no existiera estaría ahora haciendo cualquier otra cosa en lugar de ésta. Pero no aspiro a demasiado, es una figurita más. Independiente y relacionada al mismo tiempo con todas las otras que se fueron pegando. No todas tienen que ser iguales. Cada cual tiene su identidad, pero por momentos cualquiera de ellas toma, sin saberlo siquiera, el color de la otra. Y en otros, en cambio, contrasta y se despega. Y todo es válido. Porque no se trata de salir en masa hacia ningún lugar sino simplemente de juntarse, de generar espacios. Y el blog, que es nada más que eso -un espacio, un medio-, lo permite. La forma la irá adquiriendo con el tiempo, no creo que a nadie le preocupe demasiado. Ya veremos, en algún momento, qué color toma nuestro álbum.
June 25th, 2005 at 8:43 pm
Paula:
Sentí algo parecido pero no podía articularlo; temía los excesos de mi propio optimismo.
Lo que más me molestó fue lo que decía ese gallego, cuyo nombre ya no recuerdo, en el Ñ. Y al poco tiempo vino confirmado por Link, el crítico metido a blogger, pero esto no me sorprendió tanto. Me daba la impresión de que los dos estaban bajando línea de derecha, especialmente el gallego, como diciendo que está todo bien si cada uno solito consume produciendo desde su casa: esa defensa pequeñoburguesa e individualista de la parcela individual. Marx y Engels en “El 18 de Brumario de Luis Bonaparte” describen al campesino parcelario (cada cual con su campito; “cada uno en lo suyo”, como decía un slogan de los milicos del Proceso) como la forma de vida pequebú por excelencia. EL PB rural. En el post (luego borrado) de Link se notaba un miedo que me pareció halagador. Hablaba, ese miedo, de nuestro poder, del poder de lo colectivo.
Desde que escribo en Kaputt, a mi blog individual lo hago cada vez más personal. Y es cada vez más solitario. No sé ustedes, pero tengo la sensación de que para escribir acá nos endomingamos, nos ponemos nuestras mejores galas.
No sé cuál será el futuro de esto. Pero su presente es político.
Ya es muy valioso que a este gesto nuestro lo haya podido imitar una niña.
June 26th, 2005 at 3:22 am
Yo me endomingo. Pero no voy a misa, ni que me den la guita que recuauda el cura.
(Aunque pensándolo bien, no vendría mal hacerse de la limosna como un acto colectivo en mi propio beneficio.)
June 27th, 2005 at 8:21 am
por ahí va la cosa.