Deseos

Posted by Paula Pampín on December 30th, 2006 filed in Naturalia

Que los días corran más rápido, ése es mi primer deseo para el año próximo. El único objetivo de este deseo es que cuando me siente a escribir a fines de diciembre de 2007 mi texto para este sitio, ese día no caiga cerca del fin de año. Quizás así no me vea en la obligación –mía, sólo mía, que sólo yo me impongo– de hacer un balance del año y de escribir esa clase de saludos que todos esperan.

Tampoco yo creo en mensajes festivos. Sin embargo, por momentos, dudo. (No hay nada que diga, después de todo, que nuestra fe tenga que ser inquebrantable y no nos permita la duda). ¿Por qué habríamos de dejarlos de lado cuando desear –tan humano, tan salvaje– hace posible apaciguar la turbulencia de las almas? O, por el contrario, las agita en pos de esos deseos.

El balance, no. No podría. Habría seguro allí un agujero infinito imposible de salvar. Compensen ustedes para evitar el hastío. Miren la mitad del vaso lleno, la otra cara de la moneda, el lado no oscuro de la luna. Lo que quieran.

Pero si se detienen, háganlo sólo un instante. Los días no se paralizan. Si hay algo que distingue a los días es su carácter de tránsito perpetuo. El calendario es sólo una excusa para ordenar nuestras vidas, sólo eso. Pero los días están allí. Y no saben de fechas, ni de fiestas con copas de champagne que chocan estruendosas o tímidas, ni de fuegos artificiales multicolores que estallan iluminando el cielo. Son sólo días donde siempre hay un instante donde el sol cruza la línea del horizonte y, otro instante, donde vuelve hacerlo sobre una cinta de Moebius que no se paraliza.

Deseen, entonces, amigos. Sólo deseen. Les aseguro que no es poco.

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