La casa fascista de Bergamo
Posted by Daniel Massei on January 26th, 2006 filed in ArtificialiaEl sonido de un martillo y el mundo que no se detiene jamás. Por dentro es una obra en construcción y en mis pies todo el polvo y la cal y la sangre de mi historia, y a pesar de eso camino y el eco de mis pasos entre los escombros me confirman: soy yo, años más tarde pero soy yo.
Me impongo a la angustia y avanzo. Por una escalera oscura descendemos. Una, dos, tres, cuatro rejas de distintas tiempos atravesamos hasta vernos frente a frente: lo escucho maldecir en algún dialecto oscuro. Me violenta un poco el abibi eterno de la música egipcia que proviene desde alguno de los furgones en que los obreros llegaron a la obra pero, luego de un rato, milagrosamente se acaba. Entre las montañas se escondieron los de la resistencia, narra quien me guía. Después se convirtió en el ministerio de finanzas de la comuna de Bergamo y todo se recicló: donde hubo celdas se instaló un archivo para las carpetas con las deudas de los contribuyentes. La dictadura del estado republicano, la tiranía del fisco y la papelería de las moratorias municipales.
Hasta mí llegan los gritos de ese hombre; lo escucho y también lo siento, golpeando sus puños contra el muro. Quizás engrillado, duelen mis muñecas tal vez tanto como las suyas. Desdentado muere pero grita y sangra pero insulta. Los hombres de Mussolini hablan su mismo dialecto pero no su misma lengua; ellos no entienden de libertades pero sí de órdenes y de razones de estado.
La camisa blanca se hizo gris de tanto uso, se hizo roja de tanta sangre y se hizo jirones de tanta miseria.
El prisionero es un hombre delgado, hace meses que no ve la luz del sol. Antes se escondió en una cueva de las montañas para no ser encontrado y sólo de noche, se atrevió a salir para hurtar alguna gallina o alguna oveja y alimentarse a oscuras, con carne roja pero cruda. Se sabía buscado, se sabía cercado, se sabía acabado. Sólo se trataba de escaparle a la inminencia del final. Ahora, desde hace semanas, vive enterrado en otra cueva: tampoco ve la luz del sol y tampoco se lo alimenta con la esperanza de que el hambre se compadezca con su muerte antes que la orden para su ejecución.
Algunas noches, escucha a los soldados cantar las marchas fascistas cuando el vino hace su trabajo.
Cierra los ojos y recuerda. No sé qué, pero puedo sospecharlo: alguna mujer, seguramente. Su sonrisa o el bulto donde se ocultan sus senos o su pollera cuando corre y canta entre los matorrales, o su sudor, cuando al sol, lava la ropa suya y de sus hermanos en el río. No conozco más sobre el tema. No sé si ese hombre y esa mujer alguna vez se acariciaron en un establo mientras las cabras entonaban un concierto de berridos. Sólo sé que va a morir y que sus hijos emigrarán hacia la Argentina. Y sé también que algún día, la Comuna de Bergamo contratará obreros egipcios, croatas, ucranianos y peruanos para reciclar el interior de esa construcción y mantener sólo su fachada considerada histórica por una colección de placas recordatorias en su frente.
¿Recordar qué? Me pregunto a veces. Recordar ¿qué?
January 27th, 2006 at 11:41 am
Massei, el texto me pareció muy bueno, con un clima del carajo. Podría hacerse un poco más elíptico en algunos pasajes puntuales que suenan explicativos ( ej.: “ellos no entienden de libertades pero sí de órdenes y de razones de estado”, no le agrega) y eso lo haría crecer. Y algunos términos podrías cambiarlos ( ej.: el “hurtar” la gallina suena mal, robar y listo / carne roja PERO cruda, el “pero” sobra). Me gustó
January 28th, 2006 at 5:36 am
Seba, creo recordar con vos alguna discusión pasada. Esta vez tengo que decirte, con placer, que tenés casi toda la razón. Casi toda, porque a mí el texto no me gusta tanto, pero en cuanto a tus objeciones estoy absolutamente de acuerdo.
January 28th, 2006 at 11:25 am
ve que no soy rencoroso? Y encima no le cobro el taller literario virtual. Usté puede dar más, amigo. Hay que picarlo como el tábano al noble caballo, para mantenerlo despierto.
January 28th, 2006 at 12:09 pm
dale, cagame el negocio y labura gratis.
Abelardo
January 30th, 2006 at 12:16 pm
Ya está anotado, Abelardo. No te preocupes que ese Seba Witt no va a ganar un concurso ni por error.
February 6th, 2006 at 8:58 pm
muy bueno no se quien eres pero hablas de bergamo yme emociono mi padre era de alli y vino a argentina en 1914 pero alli quedo su unico hermano guido que estuvo en las dos guerras cuanto me gustaria conocer algo de la familia ghidini
February 6th, 2006 at 9:12 pm
Bueno, si lo querés es saber de la familia ghidini de Bergamos, allí tenés algunos teléfonos: http://www.paginebianche.it/execute.cgi?btt=1&tl=2&tr=101&tc=&cb=&tq=2&qs=ghidini&qsn=&dv=bergamo&ind=&nc= El resto es llamarlos y con paciencia, intentar explicarte.