No hay nada

Posted by Edgardo Balduccio on June 29th, 2005 filed in Naturalia

Nada se penetra, ni átomos ni almas. Por eso nada posee nada.
Desde la verdad hasta el pañuelo —todo es imposible.
(La propiedad no es el robo: no es nada.)
Fernando Pessoa

Desde que nunca la vi, jamás la pude predecir. Me hablaban de ella al oído, me convencían de que el alma no es una ola ciega de algún sórdido futuro olvidado, de una estrella que brilla en algún acantilado frío por no saber reconocer la primavera. Los acantilados sufren, sí, sufren y se olvidan, no son como aquellos octogenarios felices que saborean alguna juventud en alguna mesa de dominó de alguna plaza en la que nadie los mira. Me hablaban al oído y me repetían siempre lo mismo, la ilusión se viste de mendigo y ninguna moneda podría devolvernos aquello que nunca tuvimos. Sin embargo las contamos y acumulamos, somos doctos en acumular monedas, en rendir culto a la fantasía, en mezquinar granos de arroz que aún no cayeron; que todavía no fueron devorados por la palita de la basura.

Mi padre trabaja. Se levanta a las siete menos cuarto y desayuna café con medialunas en el bar del gallego. Mi padre siempre lo mira desde la barra y a veces le pide un huevo duro. Cuando le dan ganas se come dos. El gallego asiente con un pequeño movimiento de cabeza, tiene los ojos tristes. Sabe que se va a morir. Todos sabemos que nos vamos a morir y todos tenemos los ojos tristes. Nuestros ojos se visten para salir, se maquillan, se peinan y se lavan la cara.

Mi padre siempre me hablaba. En el silencio del ronroneo del auto, él me hablaba. Yo lo escuchaba y le decía “sí papá”. Que papá se esfuerza mucho para que vayas a la escuela, que papá te ama, que tenés que ser un hombre de bien y hacer todas las tareas. Un hombre de bien. Ahora hay cosas que no te gustan, pero cuando seas más grande vas a entender.

Me hablaban de ella al oído. Si no me hubieran hablado al oído habría sido una catástrofe, estaba muy cerca para escuchar. Las autopistas. Las autopistas nos llevan a todos lados. Podés llegar a cualquier lugar del continente por las autopistas. Me gustaba ir a comprar pan, meterme en el acceso norte y terminar en Mar del Plata. No me gusta Mar del Plata, pero siempre quería alejarme. Me comía una pizza en Yo, tú, él, me tomaba algunas ginebras en el puerto y me volvía. Cuando llegaba mi madre me preguntaba llorando por qué había demorado tanto. Ir a comprar pan no es tan fácil mamá. Nada fácil. Se pensaba que la estaba cargando y lloraba más. Mamá lloraba mucho, en el amanecer o en el crepúsculo. Ahora sólo llora cuando nadie la ve. Se pensaba que la estaba cargando; te lo digo en serio mamá.

Ya no quise escuchar a nadie que me hable al oído. Me acerqué a ella y le dije quién era pero jamás estuve seguro de quién soy. Pero yo se lo dije igual. No me creyó. Me dio un beso en la mejilla, sonrió y tomó otro sorbo de esa bebida verde que tenía en la mesa. Era verde, fea.

Carta a los Soitniroc 31.

El amor es una copa sucia, engrasada, que tiene prohibido el aseo. El amor es traicionero, servil, esclavo. El amor no perdona, nos lleva con su soga atada a nuestro pescuezo hacia el abismo, nos ahorca, nos hiere el cuello. El amor no tiene paciencia, elige, sufre, reclama, entorpece, redime. El amor es lo más cercano a la muerte, respira nuestra sangre y expele nuestro espíritu; llora muchas menos veces de las que ríe, pero cuando llora apaga cualquier risa futura. Ríe cualquier llanto.

Me hablaron de ella al oído, las lágrimas ahogaban a mi interlocutor, temblaba de miedo. Me hablaron de ella, de la muerte.

No hay nada que pueda representar todo un presente. No hay nada que pueda revivir todo un pasado. No hay nada que pueda predecir todo un futuro. No hay nada.


2 Responses to “No hay nada”

  1. isabel Says:

    Emocionou-me. Porque escreves sobre algo que sinto. O mote é dado por Fernando Pessoa, um poeta muito importante na minha vida , tal como Borges e Cortazar, entre outros. Feliz dia em que, por mera casualidade, encontrei o blog “póstumos”, de Daniel..daí fui para Kaputt.
    A literatura argentina tem particularidades únicas. Há uma forma de estar na vida e sentir a vida que é argentina. mais nenhum povo sente assim. Semelhante, mas não igual, só a forma de estar e sentir portuguesa. Ambas únicas e peculiares. Esta minha asserção acerca da argentinalidade e da portugalidade é algo que já outros sentiram e sentem : estou a ler um livro de música, chamado Fado e Tango , onde é focada essa similitude. Vou continuar a ler Postumos, Kaputt e agora também o teu blog .Obrigada (gracias) por teres visitado o meu.

    “Las autopistas. Las autopistas nos llevan a todos lados. Podés llegar a cualquier lugar del continente por las autopistas. Me gustaba ir a comprar pan, meterme en el acceso norte y terminar en Mar del Plata. No me gusta Mar del Plata, pero siempre quería alejarme. Me comía una pizza en Yo, tú, él, me tomaba algunas ginebras en el puerto y me volvía. ” Tantas vezes que fiz isto! Não fui a Mar del Plata..mas ia, sem destino, pelas autoestradas , 200, 300 kms, e voltava : lisboa-porto; lisboa - coimbra..

  2. Edgardo Balduccio Says:

    Obrigado Isabel, gostei muito do seu espaço. Beijos.