Llegó la hora de irme, de repente, sin premeditación. Lamento que algunos no lo entiendan y lo reprochen, en definitiva continúan prevaleciendo mis ganas de desaparecer, no puedo evitarlo (como tampoco podría evitarse el miedo o la vergüenza).

Voy a intentar ser lo más sincero posible.

Hoy en día me están pasando otras cosas, me surgieron otro tipo de necesidades que merecen alguna urgencia. Una de esas necesidades es cierta soledad.

No creo que pueda dejar de escribir en silencio, y si se me vuelan las letras, no lo evitaré tampoco (como si existiera la posibilidad de evitar lo que sólo sucede porque sí); esta es una decisión que conseguí madurar y entender ahora, después de haber sufrido la exposición (la de estos años en estos medios) siento alguna invasión, una posible desnudez y la verdad es que siempre me sentí mejor siendo más introspectivo y más prudente. Sí, creo que cometí imprudencias, la literatura se me presenta hoy como una imprudencia si es expuesta (hablo de mí).

O quizá esté un poco cansado (estoy cansado) y algún día se me pase, no lo sé, lo real es que ahora tengo ganas de encerrarme.

Entiendo que muchos no entiendan lo que digo (lo que siento), no puedo hacer nada al respecto excepto agradecerles a todos por este tiempo compartido y desear que sigan para adelante; posiblemente continúe leyendo en silencio.

Adios.

 

Comments are closed.

Set your Twitter account name in your settings to use the TwitterBar Section.