Las babas de los argies terminaron por sofocarme. A mitad del show, el teatro era una caldera pletórica de sudor y generosa en gritos adolescentes aunque tres cuartas partes de las butacas estuviesen ocupadas por señoras, señoritas y señores perfectamente treintones, bañados y perfumados para la ocasión. Contra mi propia voluntad me encontré bailando, asfixiado [...]
O nunca seré una esposa. O nunca seré perfecta. Si ambas variables por separado no pueden llegar a cumplirse, mucho menos posibilidades hay si las combinamos.
No cocino. No porque no sepa hacerlo –de hecho, cuando me veo obligada, los resultados son casi siempre óptimos–, sino porque invariablemente encuentro alguna actividad que me termina resultando [...]
Creo que la primera vez que se me ocurrió, estaba tomando una ginebra en un bar oscuro y viejo de Esquel. El hecho de que estuviera tomando esta bebida, por demás tan literaria, se debía a que me encontraba en una de esas situaciones tan literarias, o de aquellas que uno quiere llenar de literatura: [...]
Hasta que dormí con alguien por primera vez, nunca había pensado en considerarlo como algo secreto, ni siquiera lo veía como un detalle notable: para dormirme yo uso pelo. Esas dos palabras dijeron siempre, una necesidad que satisfago a diario sin ninguna conciencia y ninguna culpa, desde mucho antes de poder nombrarla de ese modo [...]
Cuando Europa llegó a América y se encontró con los indígenas, la iglesia decidió que los habitantes del nuevo mundo no tenían alma.
Esta noticia fue muy bien recibida por los colonizadores, ya que hombres sin alma podrían ser blanco de cualquier tipo de vejación, maltrato y muerte; al estar desalmados, no habría culpa.
Llegaron [...]
“Haz el amor, no la guerra” es un eslogan del siglo XII.
-
Categories
-
Articles
-
Meta
